{"id":2550,"date":"2025-07-09T13:39:16","date_gmt":"2025-07-09T11:39:16","guid":{"rendered":"https:\/\/alertadh.org\/?p=2550"},"modified":"2025-07-09T13:39:17","modified_gmt":"2025-07-09T11:39:17","slug":"el-informe-albanese-neutralizar-la-impunidad-reinterpretar-el-derecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alertadh.org\/es\/el-informe-albanese-neutralizar-la-impunidad-reinterpretar-el-derecho\/","title":{"rendered":"El Informe Albanese: neutralizar la impunidad, reinterpretar el derecho"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En el seno de Naciones Unidas, poner negro sobre blanco los nombres y apellidos de buena parte de las mayores corporaciones del mundo ligadas a la extensi\u00f3n del capitalismo colonial que hace negocios arrasando las vidas de miles de personas, representa un paso extraordinariamente relevante.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/transicion-ecosocial\/informe-albanese-neutralizar-impunidad-reinterpretar-derecho\">A<\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/transicion-ecosocial\/informe-albanese-neutralizar-impunidad-reinterpretar-derecho\"><strong>rt\u00edculo de Pedro Ramiro y Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta<\/strong> <strong>publicado en El Salto Diario<\/strong><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Siempre presentes como anunciantes, garantes del crecimiento y el empleo, o directamente incrustadas en sus consejos de administraci\u00f3n, no es habitual encontrar menciones negativas a las grandes empresas en los principales medios de comunicaci\u00f3n. Los impactos socioecol\u00f3gicos de sus negocios, las relaciones con reg\u00edmenes autoritarios, las operaciones en zonas de conflicto, las ganancias que se incrementan al mismo ritmo que la criminalizaci\u00f3n de la protesta y las violaciones de derechos humanos suelen enmascararse en referencias gen\u00e9ricas al \u201csector privado\u201d o a casos aislados que, como se quiere demostrar, no pongan en cuesti\u00f3n al conjunto del empresariado. Si es dif\u00edcil leer que <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/opinion\/cerdan-abalos-corruptores-no-se-llama-caso-acciona\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Acciona <\/a>es la protagonista de la trama de corrupci\u00f3n que hoy acorrala al Gobierno espa\u00f1ol, no digamos ya confirmar que <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/corrupcion\/competencia-sanciona-203-millones-seis-grandes-constructoras-operar-como-cartel-durante-25-anos-miles-licitaciones-publicas\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">todas las grandes constructoras<\/a> aplican un modus operandi similar.<\/p>\n\n\n\n<p>El <a href=\"https:\/\/www.ohchr.org\/sites\/default\/files\/documents\/hrbodies\/hrcouncil\/sessions-regular\/session59\/advance-version\/a-hrc-59-23-aev.pdf\">informe<\/a> de la relatora de Naciones Unidas para los territorios ocupados de Palestina, Francesca Albanese, publicado hace unos d\u00edas, ha trastocado este paradigma. <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/ocupacion-israeli\/caf-sidenor-empresas-hacen-negocios-genocidio\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">CAF<\/a>, una de las empresas citadas en dicho informe por lucrarse con la construcci\u00f3n de l\u00edneas de tranv\u00eda entre Jerusal\u00e9n y los asentamientos ilegales de colonos en los territorios palestinos, ha abierto noticieros y portadas en la mayor\u00eda de medios vascos. Concretando su papel no solo en la econom\u00eda de la ocupaci\u00f3n sino en la del genocidio, el informe de la ONU ha puesto cara y ojos a las grandes compa\u00f1\u00edas que se lucran con la aniquilaci\u00f3n del pueblo palestino. Unas son ejecutoras del exterminio, otras colaboradoras y algunas m\u00e1s cooperadoras necesarias: todas ellas, en mayor o menor medida, son esenciales para sostener una masacre que no podr\u00eda ejecutarse sin su concurso, del que adem\u00e1s obtienen unos dividendos muy importantes.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo liderado por la relatora marca un antes y un despu\u00e9s. No solo porque menciona a medio centenar de grandes empresas, sino porque analiza la impunidad sist\u00e9mica con la que estas se mueven. En el seno de Naciones Unidas, poner negro sobre blanco los nombres y apellidos de buena parte de las mayores corporaciones del mundo \u2014entre otras: BP, Chevron, Volvo, Amazon, Google, AirBnB, Carrefour\u2014, ligadas a la extensi\u00f3n del capitalismo colonial que hace negocios arrasando las vidas de miles de personas, representa un paso extraordinariamente relevante. No en vano, en los \u00faltimos 25 a\u00f1os la referencia central para el (supuesto) control de las empresas transnacionales en la ONU ha sido el Global Compact: una colecci\u00f3n de principios voluntarios sobre derechos laborales, medio ambiente, corrupci\u00f3n y derechos humanos suscritos por las grandes empresas globales, con la que se demuestra que la autorregulaci\u00f3n empresarial nunca ha pasado de ser un mero ejercicio de <em>greenwashing<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La gran contradicci\u00f3n de la ONU, que trasciende la labor de la relatora, es que su legitimidad p\u00fablica para denunciar la impunidad de las transnacionales (en un informe) choca con la ausencia de mecanismos de control efectivos para poder acabar con esa situaci\u00f3n (en los tribunales). Tres d\u00e9cadas impulsando normas de derecho blando, acuerdos de \u201cresponsabilidad social\u201d y principios de <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/derechos-humanos\/impunidad-corporaciones-ong-parlamento-europeo-diligencia-debida-cuando-unilateralidad-vuelve-norma\">diligencia debida<\/a>, como reconoce Albanese en su informe, son claramente insuficientes para servir de contrapeso al poder de los negocios corporativos que violan el derecho internacional. De hecho, ese ha sido precisamente el objetivo de los lobbies y las asociaciones empresariales: utilizar el paraguas de Naciones Unidas para ganar legitimaci\u00f3n social, evadir la exigencia de <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/ocupacion-israeli\/empresas-crimenes-internacionales-palestina-error-invencible\">responsabilidades<\/a> y seguir ampliando sus operaciones de la mano de gobiernos, universidades y ONG.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es lo que el informe sobre la econom\u00eda del genocidio ha venido a revolver. El paradigma de la inversi\u00f3n extranjera directa, los \u201cnegocios inclusivos\u201d y las alianzas p\u00fablico-privadas como generadores de progreso y bienestar, promovido por las principales agencias de la ONU desde los a\u00f1os noventa, se ha quebrado en Palestina. Y con ello, ha vuelto una pelea que nunca se fue: la disputa pol\u00edtico-jur\u00eddica sobre c\u00f3mo regular las actividades de las corporaciones transnacionales. De Buenos Aires a Basauri, pasando por Ginebra, llegamos a Gaza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La historia de la asimetr\u00eda normativa<\/h2>\n\n\n\n<p>Hace una semana, una jueza de Nueva York decret\u00f3 que Argentina deber\u00e1 entregar el 51% de la compa\u00f1\u00eda YPF a varios fondos de inversi\u00f3n. Justo es la mitad m\u00e1s uno de las acciones de la petrolera que pertenece al Estado argentino desde que en el a\u00f1o 2012 esta compa\u00f1\u00eda, entonces propiedad de Repsol, fuera nacionalizada por el gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez. A pesar de que en su momento la multinacional espa\u00f1ola cerr\u00f3 un acuerdo por el que fue indemnizada con 5.000 millones de d\u00f3lares, esta sentencia pasa por encima de la legislaci\u00f3n del pa\u00eds y desconoce la constituci\u00f3n argentina para revertir aquella decisi\u00f3n. Lo que viene a ser, b\u00e1sicamente, un proceso de reprivatizaci\u00f3n por la v\u00eda judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn disparate jur\u00eddico y una intolerable intromisi\u00f3n sobre nuestra soberan\u00eda\u201d. As\u00ed lo ha calificado <a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/noticia\/2025\/07\/01\/mundo\/disparate-juridico-orden-de-entregar-acciones-de-ypf-a-fondos-buitre-kicillof\">Axel Kicillof<\/a>, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires y ministro de Econom\u00eda cuando se produjo la expropiaci\u00f3n de YPF. Una declaraci\u00f3n que, m\u00e1s all\u00e1 del color pol\u00edtico y las tradiciones partidarias de cada cual, firmar\u00eda casi cualquier gobernante a nivel mundial. En la ley del embudo del arbitraje internacional, todo pasa siempre por defender los intereses de \u201cnuestras empresas\u201d. El Estado espa\u00f1ol ha apoyado las demandas de grandes multinacionales como Repsol y Telef\u00f3nica ante los tribunales internacionales de arbitraje cuando los gobiernos de otros pa\u00edses han lesionado sus intereses, pero ha recurrido las sentencias de esos mismos tribunales privados cuando han fallado a favor de los fondos de inversi\u00f3n extranjeros en las demandas por la expansi\u00f3n de las renovables. Por la misma raz\u00f3n, Espa\u00f1a ha denunciado el Tratado de la Carta de la Energ\u00eda a la vez que est\u00e1 promoviendo la firma del acuerdo UE-Mercosur.<\/p>\n\n\n\n<p>Las obligaciones extraterritoriales, cuando se trata de defender los intereses del poder corporativo, suelen funcionar bastante bien. Los derechos de las transnacionales se protegen a trav\u00e9s de una arquitectura jur\u00eddica a escala internacional, con miles de reglas de comercio, acuerdos de inversi\u00f3n y hasta tribunales espec\u00edficos. Es un derecho duro que cuenta no solo con regulaci\u00f3n ad hoc, sino tambi\u00e9n con mecanismos y \u00f3rganos efectivos para la defensa de los negocios empresariales. \u201cLos Estados proporcionan las herramientas legales que usan los abogados y ofrecen su aparato de ejecuci\u00f3n de la ley para hacer cumplir los derechos del capital\u201d, concluye Katharina Pistor en <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/economia\/entrevista-katharina-pistor-libro-codigo-capital\">El c\u00f3digo del capital<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La evoluci\u00f3n del derecho internacional desde mediados del siglo pasado, como viene a ilustrar el caso de YPF, es la historia de la asimetr\u00eda normativa. As\u00ed, mientras se han ido perfeccionando los instrumentos jur\u00eddicos para la protecci\u00f3n del poder corporativo, se han rebajado y suavizado los mecanismos para controlar a las transnacionales. De ah\u00ed que un tribunal pueda revertir la decisi\u00f3n soberana de un pa\u00eds sobre sus sectores estrat\u00e9gicos, pero no pueda impedir el comercio de armas con un Estado genocida. Aunque sobre esto \u00faltimo, en realidad, hay mucho m\u00e1s margen de actuaci\u00f3n de lo que parece.<br>La semana pasada, a la vez que se hac\u00eda p\u00fablico el informe de la ONU, diferentes organizaciones de derechos humanos y la comunidad palestina de Catalunya denunciaban que un cargamento de acero estaba esperando en el puerto de Barcelona para embarcar con destino a la industria militar de Israel. Con origen en las plantas de <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/ocupacion-israeli\/caf-sidenor-empresas-hacen-negocios-genocidio\">Sidenor<\/a>, compa\u00f1\u00eda vasca con sede en Basauri, el env\u00edo ten\u00eda que ser recogido por la naviera ZIM para ser entregado en Haifa a una filial de la empresa Elbit Systems, proveedora de armamento al ej\u00e9rcito israel\u00ed. La querella de las organizaciones sociales, en l\u00ednea con las demandas que la campa\u00f1a BDS traslad\u00f3 a las autoridades de Turqu\u00eda el mes pasado cuando otro barco de la misma compa\u00f1\u00eda hizo el mismo trayecto, exig\u00eda el bloqueo de la carga en cumplimiento del derecho internacional. Pero la jueza de guardia de Barcelona, que ten\u00eda herramientas legales para hacerlo, no consider\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/catalunya\/jueza-rechaza-decidir-si-decomisa-carga-empresa-armas-israeli-barco-sale-barcelona-martes_1_12426806.html\">oportuno<\/a> registrar el buque y requisar el acero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Neutralizar la impunidad corporativa<\/h2>\n\n\n\n<p>El Informe Albanese aborda de manera clara esta asimetr\u00eda. Poniendo el foco en las 48 empresas citadas por la relatora, ciertamente no hay capacidad para concretar la extraterritorialidad respecto a su responsabilidad en la comisi\u00f3n de cr\u00edmenes internacionales. No es que no exista ninguna posibilidad, porque en algunos ordenamientos jur\u00eddicos nacionales hay grietas por las que interponer demandas a las grandes corporaciones \u2014v\u00e9ase, en Pa\u00edses Bajos, la querella contra <a href=\"https:\/\/www.somo.nl\/booking-com-accused-of-laundering-profits-from-israeli-war-crimes-in-palestine\/\">Booking<\/a> por sus negocios en Palestina\u2014, pero desde un punto de vista estructural las dificultades son m\u00faltiples.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que existe, tal y como ha indicado <a href=\"https:\/\/www.publico.es\/internacional\/asi-funciona-economia-genocidio-lucrativo-negocio-costa-pueblo-palestino.html\">Francesca Albanese<\/a>, una \u201cbase s\u00f3lida para establecer la responsabilidad civil y penal de las corporaciones que facilitan cr\u00edmenes de lesa humanidad\u201d, hasta ahora apenas hay ejemplos en los que hayan prosperado las exigencias legales para vincular tanto a las empresas como a sus directivos por las violaciones de derechos humanos. Tambi\u00e9n es verdad que, en la pr\u00e1ctica, no hay ninguna ventanilla jur\u00eddica a la que dirigir estas demandas. La cuesti\u00f3n fundamental, en contraste con la fuerza de la armadura jur\u00eddica de la <em>lex mercatoria,<\/em> es que sigue habiendo un enorme hueco en el derecho internacional por donde se escapa la responsabilidad realmente existente de las grandes corporaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>A este estado de cosas han contribuido las restricciones que paulatinamente se han ido incorporando en las legislaciones nacionales, con las sucesivas reformas de la jurisdicci\u00f3n universal como uno de los m\u00e1ximos exponentes. Y sobre todo, en los organismos internacionales, la adopci\u00f3n de instrumentos de <em>soft law<\/em> que ha ido taponando otras posibilidades normativas m\u00e1s potentes. La fragilidad de los Principios Rectores sobre empresas y derechos humanos de la ONU, mucho m\u00e1s afines a las memorias de las consultoras privadas que a las auditor\u00edas de la inspecci\u00f3n p\u00fablica, no admite comparaci\u00f3n alguna con el blindaje de los tratados comerciales y los acuerdos de protecci\u00f3n de las inversiones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/transicion-ecosocial\/informe-albanese-neutralizar-impunidad-reinterpretar-derecho\">Leer el art\u00edculo en El Salto Diario<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el seno de Naciones Unidas, poner negro sobre blanco los nombres y apellidos de buena parte de las mayores corporaciones del mundo ligadas a la extensi\u00f3n del capitalismo colonial que hace negocios arrasando las vidas de miles de personas, representa un paso extraordinariamente relevante. Art\u00edculo de Pedro Ramiro y Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta publicado en El Salto Diario Siempre presentes como anunciantes, garantes del crecimiento y el empleo, o directamente incrustadas en sus consejos de administraci\u00f3n, no es habitual encontrar menciones negativas a las grandes empresas en los principales medios de comunicaci\u00f3n. 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